Respiraba su pelo
todo el tiempo
comía su sonrisa
en el desayuno
acariciaba su voz
eran uno de tanta compañía
sin saberlo
el mundo los consumía
tomaba fuerza de ellos
a veces se sentían cansados
sin saber por qué
pero felices cargaban sus baterías
haciendo
una gran
cucharita
nocturna