El ojo es testigo
de lo que quiere ver
pero es bruma
también es cicatriz
por donde se filtra
el eco que lo aturde
el ojo es testamento
del escape casi ciego
de la luz del final
El ojo es testigo
de lo que quiere ver
pero es bruma
también es cicatriz
por donde se filtra
el eco que lo aturde
el ojo es testamento
del escape casi ciego
de la luz del final
En la oscuridad
las reglas del ajedrez
son otras porque los peones
no saben dónde ir
y los caballos pisotean todo
cómo saber si tu mirada ve
el tablero o el dolor de las piezas
paralizadas de terror
tus anteojos oscuros
asesinan al sol
Hablaba tanto de un olor
que nadie sentía serio
lo amasaba acunaba soñaba
que algo nació pronto
eso canta desde entonces
en música de nuevo instrumento
para que no se baile
los compases del dolor
quién escuchara el silencio
para no acostumbrarse
a lo intenso de una mirada
que habla tanto de un olor