Nunca nadie dudó
del pensamiento racional
de los pájaros del cielo
el zigzag infinito
de algunos causó
no pocas disputas
el más cartesiano
el de la duda incesante
vive torciendo su rumbo
Nunca nadie dudó
del pensamiento racional
de los pájaros del cielo
el zigzag infinito
de algunos causó
no pocas disputas
el más cartesiano
el de la duda incesante
vive torciendo su rumbo
¿Cuánto dolor podríamos
de habernos querido lastimar?
por partida doble
por partidos perdidos
los sueños duplicados no aseguran nada
y el lento temblequeo del ser
vacila como tapa de pava que hierve
por el fuego de la impotencia
¿Cuánto olvido podremos
sin haberlo querido ni un poco?