Nunca nadie dudó
del pensamiento racional
de los pájaros del cielo
el zigzag infinito
de algunos causó
no pocas disputas
el más cartesiano
el de la duda incesante
vive torciendo su rumbo
Nunca nadie dudó
del pensamiento racional
de los pájaros del cielo
el zigzag infinito
de algunos causó
no pocas disputas
el más cartesiano
el de la duda incesante
vive torciendo su rumbo
Ramas, semillas y frutos
recolecta siempre
en radio de rutina
no lo sorprende la trampa
que es maravilla
en realidad tan acotada
sí le extrañan los límites
de ese mundo simplificado
y monocorde que llaman jaula
Despliega las alas
con la suavidad
de quien penetra un cuerpo
se agita con el silencio
del eco seco
del vacío de la calma
se mueve en detención
su hijo está herido
no hay cómo volar
Un pájaro junta ramas
y las entreteje con
una paciencia de cuento
una tormenta pierde todos
los sentidos de otro pájaro
que ya no volverá
un pájaro entreteje ramas con
paciencia en algo que
ya no es un nido
El pájaro vuela
en lento aleteo
en la misma dirección
toda su vida
cómo explica
su naturaleza
u otra el milagro
minutos antes de morir
cambia el rumbo decidido
y abjura de su ruta
deja el mundo en ojos abiertos
olvidado su objetivo
con mirada de espanto
o espera
El pájaro blanco abre sus alas
no vuela pero las abre
y en la habitación no entra
un clavo de tanta soledad
parpadea el vuelo haciendo
repicar los pupilas heridas
perlando la atención por otro lado
veo el todo con ojos
que no me pertenecen