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miércoles, 3 de junio de 2015

Costumbres

Rodás un paso
y es danza en equilibrio
moliendo superficies
en carrera

señalás un tiempo
que es huella
de lo que viene
por venir

robás el mar
a cada instante
haciendo magia 
de tus olas 

domingo, 17 de julio de 2011

Cercanías

No siento el mar cuando la llama
de la espera rompe olas incontables
contra un cuerpo que se baña solo
en la playa muda de la infinidad

tampoco aporta el mundo un ruido
que apague los ecos ciertos por venir
desde el centro mismo del arrabal
visitado desde siempre con asombro

mas canta alto el silencio sano
en estruendo solemne   todo sal
ya sin espinas     en todo tono
el canto verde      del más acá

domingo, 23 de enero de 2011

Eterna presencia


Pequeño estruendo en ritmo que arrulla
con voz de mito que dice un origen
en una lengua olvidada por todos

iluminan el día tus guiños perpetuos
que poco sienten quienes mucho miran
de tanta costumbre o poca profundidad

inolvidable tu abrazo de húmedo afecto
de eléctrico frescor          inhumano
tatuando una experiencia infinita

eterna paciencia del mar



martes, 27 de octubre de 2009

Confusiones



Montículos oscuros

muda bahía de la atonalidad

precipicio del paisaje

lo negro



el agua y su parsimonia

la venida intemporal monótona mítica

que hizo el milagro de la playa negra



una vez más importa menos

el dónde que el qué



¿Puede sólo un mar

dar tanta vida?



miércoles, 30 de septiembre de 2009

Sucesos



Es evidente que el tiempo no hace madurar

dijo mirando hacia acá

y las dudas cabalgaron furiosas



en el verano de hace un tiempo

las bombas cayeron muy cerca

y las heridas aún muy sin cicatrizar



un sueco o un eco se repetía

en el sueño de la otra noche

y las imágenes todavía no duran



ni mañana ni allá

nadie nadó nunca más en este mar


domingo, 26 de octubre de 2008

Caracoles

Alcanzo el techo de mí

mientras bajo la escalera

pura actividad mental de traer lo ausente

de crearlo adentro



subobajo los montes areneros

descansado por una vez de ser yo

reviso las olas una por una

confirmo que ya no existe

la lágrima del mar